Su Santidad el XIV Dalai Lama

Su Santidad el XIV Dalai Lama, Tenzin Gyatso, es el líder espiritual de Tíbet. Nació el 6 de Julio de 1935 en el seno de una familia de granjeros en una pequeña aldea de Taktser, en Amdo, en el Tíbet nororiental. A los dos años fue reconocido como la encarnación de su predecesor. Se cree que los Dalai Lamas son la manifestación de Avalokiteshvara, el bodisatva de la compasión y el santo patrón del Tíbet.

Recibió una educación monástica de manos de los principales maestros de su tiempo desde los seis años y cuando cumplió los veintitrés se graduó con honores obteniendo el grado máximo de Gueshe Lharampa, equivalente a doctor en filosofía budista.

No importa de qué parte del mundo venimos, todos somos básicamente los mismos seres humanos. Todos buscamos la felicidad y tratamos de evitar el sufrimiento . Todos tenemos las mismas necesidades humanas básicas y preocupaciones . Todos los seres humanos ansían la libertad y el derecho a determinar su propio destino como individuos y como pueblo. Esa es la naturaleza humana. Los grandes cambios que están teniendo lugar en todo el mundo, desde Europa del Este hasta África son una clara indicación de esto.

Su Santidad el XIV Dalai Lama

En 1950, a pesar de que todavía era muy joven y no había terminado sus estudios, fue llamado a asumir el poder político completo de su país debido a su repentino derrumbe político después de la invasión china en 1949. Después de haber hecho todo lo posible para encontrar una solución pacífica a la situación al reunirse con los principales líderes chinos, tras la brutal represión de la revuelta de Lhasa en 1959, se vio obligado a huir a la India.

Desde entonces, ha estado viviendo en Dharamsala, norte de la India, la sede de la administración política tibetana en el exilio. A partir de entonces nunca ha dejado de llevar a cabo la tarea de cuidar de su pueblo, tanto ayudando a los refugiados en todas las formas posibles como buscando dar autenticidad, siempre con el diálogo y la no violencia, a los derechos humanos en el Tíbet. También ha hecho un esfuerzo continuo para preservar la integridad y la cultura de la sociedad tibetana. Sus peticiones se sintetizan en el Plan de Paz de Cinco Puntos para el Tíbet. Este fue presentado al Congreso de los Estados Unidos en 1987 y al Parlamento Europeo al año siguiente. Este plan de paz propone la transformación de todo el Tíbet en una zona de paz, el abandono de la política de transferencia de población china que amenaza la existencia misma de los tibetanos como un pueblo, el respeto de los derechos humanos fundamentales del pueblo tibetano y las libertades democráticas, la restauración y la protección del entorno natural del Tíbet, el abandono del uso de china del Tíbet para la producción de armas nucleares y el vertido de los residuos nucleares y el inicio de negociaciones serias sobre el futuro estatus de Tíbet y de las relaciones entre los pueblos tibetano y chino.

Él siempre se ha opuesto al uso de la violencia y en su lugar ha procurado soluciones pacíficas. Es autor de la propuesta para una comprensión más profunda entre las naciones y religiones que ha encontrado numerosos líderes políticos, religiosos y estatales desde 1967.

Como líder de su pueblo dio vida al proceso de democratización cuando abandonó toda responsabilidad política en favor de un gobierno en el exilio, democráticamente elegido entre los miembros del exilio tibetano. Junto con su esfuerzo hacia la paz y su gente no ha dejado de enseñar el budismo y meditar durante más de cinco horas al día.

Su Santidad da continuamente enseñanzas a sus numerosos discípulos diseminados por todas partes del mundo. Sus conferencias y enseñanzas nunca han tenido un alcance político, sino que han sido auténticas lecciones de la vida, la paz, la tolerancia y la compasión. El Dalai Lama ha transmitido estas enseñanzas con una intención en mente, que es ofrecer su contribución a la paz y la hermandad universal. Por esta razón, cada vez más personas se sienten atraídas por él desde todas partes del mundo cada año.

Su Santidad tiene tres compromisos principales en la vida: a nivel humano es el de promover los valores humanos como la compasión, el perdón y la tolerancia; a un nivel religioso es promover la armonía religiosa y el entendimiento entre las principales tradiciones religiosas del mundo; y, por último, es encontrar una solución para el pueblo tibetano.

Él también ha apoyado y participado en muchos encuentros interreligiosos, y se reunió con exponentes del mundo científico. Él está convencido de que la ciencia y la religión no son contradictorias ya que ambos están en busca de la verdad y el bienestar de los seres humanos.

Su Santidad es también el autor de numerosos textos budistas, y otros sobre la relación entre la religión, la ciencia y el medio ambiente. Durante su vida, el Dalai Lama ha recibido numerosos honores y premios, como el Premio Nobel de la Paz en 1989, por su trabajo. Además de estos reconocimientos oficiales Su Santidad, que se considera "un simple monje budista", ha dado su vida por la sencillez y la humildad. Debido a su extraordinario amor por todos los seres, su capacidad de transmitir, siempre y en todas las situaciones, mensajes constructivos de la tolerancia, paz y diálogo, el esfuerzo constante puesto en la superación de las barreras y la incomprensión en la comunicación y por su amor a la verdad, él puede seguramente ser considerado una de las personas más notables de nuestro tiempo.

Los Tres Compromisos Principales


Promoción de los valores humanos

En primer lugar, en el nivel de un ser humano, el primer compromiso de Su Santidad es la promoción de los valores humanos como la compasión, el perdón, la tolerancia, la felicidad y la autodisciplina. Todos los seres humanos somos iguales. Todos queremos la felicidad y no queremos sufrimiento. Incluso las personas que no creen en la religión reconocen la importancia de estos valores humanos en hacer su vida más feliz. Su Santidad se refiere a estos valores humanos como la Ética Universal. Él mantiene su compromiso de hablar de la importancia de estos valores humanos y compartirlas con todo el mundo.

Promoción de la armonía religiosa
En segundo lugar, a nivel de un practicante religioso, segundo compromiso de Su Santidad es la promoción de la armonía religiosa y el entendimiento entre las principales tradiciones religiosas del mundo. A pesar de las diferencias filosóficas, todas las grandes religiones del mundo tienen el mismo potencial para crear buenos seres humanos. Por tanto, es importante para todas las tradiciones religiosas que se respeten mutuamente y que reconozcan el valor de sus respectivas tradiciones. La religión como única verdad es relevante únicamente a nivel individual. Sin embargo, para esta gran comunidad, varias verdades, y varias religiones son necesarias.

Preservar la cultura budista del Tíbet
En tercer lugar, Su Santidad es tibetano y lleva el nombre de "Dalai Lama". Por lo tanto, su tercer compromiso es trabajar para preservar la cultura budista del Tíbet, una cultura de paz y no violencia.